Muchas veces podemos obtener una fotografía espontánea ignorando los preparativos, el control o la iluminación y animando a nuestro modelo a que se comporte de forma natural.
No buscar la fotografía artística, sino naturalidad y espontaneidad, un momento captado entre otros muchos, sin una intervención evidente del fotógrafo.
Todo parece natural y sencillo: que el retratado estaba por casualidad en ese sitio y justo con esa expresión y ese gesto concreto, y la cámara se ha limitado a captarlo.
Si observamos con discreción a través del visor de la cámara tendremos la oportunidad de captar imágenes naturales de personas absortas en sus pensamientos o quehaceres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario